Pues bien, como una más de nuestras actuaciones, la asociación Projecte dels Noms nos invitó a actuar en el 20è Memorial Internacional de la Sida, en Montjuïc (Barcelona), el 11 de mayo de 2013.
Llegó el día (lluvioso, por cierto), y nos encontramos que durante la ceremonia había una intérprete de lengua de signos. En el coro nunca habíamos tenido contacto de ningún tipo con la comunidad sorda ni con la lengua de signos. Esa fue la primera vez.
Actuamos, y la intérprete (que no sabía qué canciones íbamos a cantar) iba signando lo que cantábamos. De hecho interpretó toda la ceremonia, no sólo nuestras canciones.
Yo prácticamente no había conocido a ninguna persona sorda, sólo un par de conocidos esporádicos, pero siempre había tenido mucha curiosidad por la lengua de signos. De hecho, más o menos me había aprendido el alfabeto dactilológico. Me gustan los idiomas (aprenderlos y enseñarlos), y la lengua de signos además de ser una forma de comunicarse totalmente diferente a las orales/escritas que conozco, y de ser parte de una cultura y una forma de ver el mundo diferentes a las mías, es también un medio muy importante para la integración de un colectivo minoritario que es bastante ignorado dentro de mi misma sociedad.
Volviendo a la actuación, la cosa no quedó ahí. La intérprete, Conxita Paricio, se puso en contacto con nosotros para ver si podíamos hacer alguna colaboración, ya que le gustó mucho poder hacer llegar al público sordo la actuación de un coro como el nuestro.
Al Director Musical del coro, así como al resto del Equipo de Coordinación, nos pareció muy interesante la idea de incorporar la lengua de signos al coro y así ampliar el público al que poder hacer llegar nuestras actuaciones, y al mismo tiempo dar al colectivo sordo un espacio más de accesibilidad a la cultura y el ocio, entre los poquísimos que están pensados o adaptados para ellos.
Y así Conxita empezó a venir a nuestros ensayos, se incorporó al coro como un miembro más (¡el único miembro femenino que tenemos!), y el 22 de marzo de 2014 hicimos un concierto incorporando la LSC (lengua de signos catalana).
Paralelamente, aproveché la situación para buscar lugares para aprender LSC, le pregunté a Conxita si conocía a alguien que me pudiera dar clases, y finalmente fue ella misma la que me propuso darme cases. Las clases empezaron el 12 de noviembre de 2013, y hemos formado un pequeño grupo (al que llamamos "Laboratorio de Signos") con unos amigos y algunos compañeros del coro que una vez por semana aprendemos y practicamos LSC con Conxita.
A partir de ese momento, empecé a conocer más sobre la comunidad sorda, he conocido a algunas personas sordas, y espero en un futuro no muy lejano tener la misma fluidez que tengo hablando en castellano, catalán o inglés.

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